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Cómo reducir el volumen de las aguas residuales en Bodegas

Al contrario de lo que muchos piensan, la industria del vino es potencialmente contaminante y en su gestión se hace recomendable realizar auditorías ambientales, ya sean externas o internas.

Aguas residuales en bodegass

Aguas residuales en bodegas

Entre los residuos asociados a este tipo de industria nos encontramos con: clarificantes proteicos como la caseína, gelatina y albumina; cristales de tartrato lo que confiere salinidad; tierras eventualmente utilizadas en la filtración (ejemplo: diatomeas); cartones y plásticos; materia orgánica  de la uva (las pepitas, raspones y hollejos son los elementos más visibles, sin embargo, es la fracción orgánica esencialmente soluble como azúcar, ácidos, alcohol y polifenoles, la que provocaría una mayor asfixia si se vertiera en ríos.

En cuanto a las aguas residuales, se estima que se obtienen entre 12 y 45 litros por hectólitro de vino producido. Sin embargo, estos  efluentes pueden alcanzar los 3 litros por litro de vino producido durante los dos primeros meses a contar desde la vendimia.

Estos efluentes proceden de diferentes etapas: recepción, prensado de la uva, extracción del mosto y desfangado (limpieza de las prensas, lavado del orujo y  filtros a vacío); en vinificación (fermentación, clarificación y estabilización) por el lavado de los tanques del proceso, limpieza de filtros y tratamiento de descalcificación de las aguas de refrigeración;  envasado (por limpieza de botellas, lavado de cintas transportadoras y derrames de vino).

Una buena recomendación es realizar un estudio de los procesos de la bodega. El objetivo es conocer los puntos de consumo y vertido de agua que se  realiza en las distintas etapas de producción. Buscamos implantar medidas destinadas a reducir en lo posible tanto el volumen como la contaminación de los vertidos a depurar.

Recomendamos señalar el destino de las aguas residuales en Bodegas: Aquellas relacionadas con la explotación y aquellas relacionadas con el sistemas de depuración. Con el fin de limitar el volumen y concentración contaminante de los efluentes se pueden realizar dos tipos de medidas: las destinadas a economizar agua para reducir el volumen vertido, y las dirigidas a reducir la contaminación en la fuente.

Un viejo refrán dice “hace falta mucha agua para hacer un buen vino…”, esto pone en evidencia la importancia de la limpieza en este tipo de industria. No obstante, el refrán es equivocado ya que una buena higiene es compatible con la utilización racional del agua, y éste es el primer objetivo a lograr, reducir el consumo de agua.

Otra medida consiste en separar  las aguas residuales  según su origen: pluviales, sanitarias, y de regulación de la temperatura

Con el fin de disminuir la carga contaminante, la cava debe reducir los elementos sólidos y líquidos, limitar la contaminación de las aguas residuales  mediante el uso de  filtros ecológicos y valorización de tartratos. Seguidamente indicamos un listado de potenciales medidas y repercusiones.

En la actualidad se considera que los únicos tratamientos eficientes son el SBR y lodos activos. Para alcanzar los niveles de toxicidad mínimos que permitan sea factible el  vertido en depuradoras urbanas, es necesario el tratamiento químico y biológico del efluente.

Se considera los fangos activos, en todas sus variantes funcionales (SBR, MBR, MBBR, aireación prolongada, etc.) como las técnicas adecuadas para el tratamiento de estos vertidos. Dado el carácter estacional del caudal (concentrándose en la vendimia, dos primeros meses desde su comienzo), se suele contar con dos líneas paralelas de tratamiento o bien se hacen ciertas consideraciones en el diseño de la instalación, que nos permitan operar de forma distinta según la época del año en la que nos encontramos.

A modo de ejemplo, a continuación se contemplan una serie de medidas orientadas a minimizar el consumo de agua

  • Separar las aguas industriales de las limpias que no necesitan depuración. Normalmente el  80% de la DQO se concentra en las aguas residuales en bodegas de limpieza y suponen el 20% de los vertidos, siendo interesante considerar el tratamiento de los efluentes por separado.
  • Realizar una primera limpieza en seco.
  • Limpieza final con agua a presión.
  • Implantar un plan de actuación para prevenir fugas y derrame.
  • Formar e informar a los empleados
aguas residuales en bodegas

Aguas residuales en bodegas

30 acciones para reducir volumen o carga contaminante de las aguas residuales en bodegas

Los vertidos incontrolados de las bodegas son una fuente importante de contaminación ambiental, ya que presentan una alta concentración de materia orgánica y compuestos ricos en Fosforo y Nitrógeno, que son los causantes de contaminación y del fenómeno de la eutrofización de ríos y embalses.

aguas residuales en bodegas

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En este post vamos a mostrarte 30 acciones clave para reducir volumen y carga contaminante  de las aguas residuales en bodegas que puedes empezar a implantar de inmediato. Veamos primero los tipos de vertidos que podemos encontrarnos.

En las bodegas se generan diferentes tipos de vertidos que provienen de :

  • Aguas de proceso: vertido del proceso productivo, con lo que su carga contaminante va a depender de la actividad industrial.
  • Aguas fecales: generadas en los aseos y asimilables a aguas residuales domésticas.
  • Aguas blancas o limpias: al no haber sido contaminadas pueden verterse directamente al cauce público.

Para conseguir reducir el volumen o carga contaminante de las aguas residuales en Bodegas se proponen entre otras las siguientes acciones:

  1. Proporcionar formación profesional adecuada a los operarios encargados de las líneas productiva.
  2. Establecer y dar a conocer procedimientos escritos que describan, en función del producto vertido, las acciones a llevar a cabo, el orden en que se han de realizar y los materiales a utilizar
  3. Disponer, en las zonas de almacenamiento, de un sistema de recogida de aguas residuales independiente del sistema general. Instalar contadores de consumo de aguas.
  4. Realizar las limpiezas del suelo en seco, mediante barrido u otro sistema.
  5. Realizar limpiezas mecánicas en vez de químicas siempre que sea posible.
  6. Recircular el agua de los circuitos de refrigeración previo enfriamiento en torres de refrigeración o intercambiadores de calor.
  7. Separar las aguas residuales que contengan contaminantes tóxicos y/u orgánicos de aquellas aguas no contaminadas.
  8. Utilizar agua a presión en la limpieza.
  9. Utilizar agua de menor calidad (no la osmotizada o descalcificada), para la limpieza de los equipos.
  10. Utilizar mangueras o aerosoles a presión, en el caso de requerir métodos de limpieza química.
  11. Utilizar productos de limpieza menos contaminantes y menos agresivos con el entorno.
  12. Disponer del material absorbente adecuado para la limpieza del suelo o zona afectada por derrames o fugas, una vez aislado el foco y recogido el producto derramado. Hay que instalar este material cerca de los puntos donde pueda ser necesario para que tenga un fácil acceso.
  13. Realizar inspecciones de la red hidráulica y colectores y establecer planes de mantenimiento y desinfección de las instalaciones y equipos.
  14. Establecer un sistema de recogida de lixiviados que impida el vertido incontrolado de los mismos hasta suelos desprotegidos.
  15. Evitar el arrastre de las tierras de diatomeas o perlita agotada con el agua de limpieza hasta los desagües
  16. Evitar fugas o pérdidas en los trasiegos de mosto o vino ya que suponen un vertido de alta carga orgánica.
  17. Instalar detectores de presencia o sincronizando el sistema con la marcha de la cadena de transporte para evitar que las duchas de enjuagado estén en marcha cuando no pasen envases.
  18. Instalar sistemas de dosificación de cloro o de desinfectantes y de productos alguicidas para mantener la calidad microbiológica de las aguas.
  19. Introducir dispositivos – bandejas, cubetos, canaletas – para la recogida de derrames y goteos en las bocas de los tanques de trasiego y la línea de envasado.
  20. Realizar las limpiezas de las tolvas en seco como paso previo a su baldeo.
  21. Realizar un correcto mantenimiento, gestión y explotación de la depuradora.
  22. Recircular el agua utilizada para montar el filtro con perlita o diatomeas.
  23. Recircular o reutilizar el agua utilizada para crear el vacío
  24. Recoger independientemente el agua del primer lavado de los tanques y cubas, que contiene una cantidad de alcohol no despreciable, de forma que pueda destinarse a valorización en la alcoholera.
  25. Recoger los goteos de lubricante de cadenas.
  26. Recoger y almacenar las tierras gastadas separadamente del resto de residuos orgánicos generados durante la vendimia.
  27. Recuperar al máximo las heces, lías y cristales de tartrato depositados en las paredes y fondos de los tanques antes de hincar su limpieza con agua.
  28. Reducir el caudal de las boquillas en las máquinas de lavado y enjuagado de botellas.
  29. Reducir la sección de las mangueras de baldeo.
  30. Reutilizar aguas de enjuagues o de refrigeración para los baldeos previos de superficie

Si desea conocer un poco más sobre éstas acciones les recomendamos leer “Buenas Prácticas Ambientales: Soluciones para la Reducción del Impacto en Bodegas” de ASEVEX

aguas residuales en bodegas

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Tratamientos de aguas para Bodegas: Desinfección mediante radiación ultravioleta en bodegas

Tratamientos de aguas para Bodegas

Tratamientos de aguas para Bodegas

Tratamientos de aguas para Bodegas

El sistema de desinfección mediante radiación ultravioleta es muy utilizado en bodegas. Al tratarse de una industria alimentaria, el agua debe cumplir con las exigencias del Real Decreto 140/2003. En tal sentido los biocidas que pueden incorporarse al agua de consumo humano están muy restringidos y prácticamente limitados al cloro, pero en muchos procesos el agua debe usarse declorada para garantizar la calidad del vino. Esto obliga a las bodegas a disponer de un sistema de desinfección de probada eficacia para garantizar la calidad microbiológica del agua en los puntos de consumo.

La desinfección por radiación ultravioleta se basa en generar una radiación con una longitud de onda de 254 nm (nanómetros) que es muy efectiva para la desinfección. El ADN que encontramos en las células de todos los seres vivos presenta un máximo de absorción cercano a esta longitud de onda. Si se irradia el ADN con radiaciones de 254 nm, se provoca una reacción fotoquímica que lo desactiva. De esta forma queda paralizado el metabolismo de los gérmenes impidiendo la posibilidad de reproducción, con lo cual el germen se neutraliza.

Por otra parte los equipos de radiación ultravioleta permiten eliminar el cloro combinado residual que haya podido traspasar los filtros de carbón activo típicamente utilizados en la decloración del agua de aporte en la industria del vino, lo cual en una bodega aporta una seguridad adicional en la prevención de la formación de derivados clorados y tricloroanisol.

La desinfección mediante radiación ultravioleta es un proceso rápido y muy efectivo, no obstante cuando se utiliza en una bodega, para garantizar la desinfección debe tenerse en consideración que:

-Para la inactivación de los microorganismos se precisa una determinada energía de radiación UV que puede ser distinta dependiendo del tipo de microorganismo; para asegurar la desinfección del agua la Norma UNE-EN 14897 especifica que la dosis mínima de radiación UV debe ser de 400 J/ m2, que ha demostrado ser suficiente para la inactivación de la mayoria de bacterias y virus. El equipo que se utilice debe ser capaz de suministrar esta dosis en las condiciones reales de funcionamiento.

Para poder garantizar la desinfección del agua, en los equipos UV se debe ajustar siempre el caudal de agua tratada a la transparencia del agua a la radiación ultravioleta. En un agua opaca la luz UV no puede pasar y la desinfección no se realiza.

La radiación UV no es visible para las personas y un agua con sustancias opacas a la luz UV puede ser totalmente transparente para el ojo humano. Por este motivo siempre se debe analizar un parámetro denominado “transmitancia” en la longitud de onda utilizada para la desinfección (normalmente 254 nm). El valor de este parámetro nos indicará la transparencia del agua a la radiación ultravioleta utilizada y nos permitirá determinar el caudal máximo que puede pasar por el equipo para obtener la dosis mínima de radiación que garantice la desinfección.

-Si la desinfección mediante radiación ultravioleta se realiza en circuitos de agua caliente debe considerarse que las características de las lámparas generadoras de radiación UV dependen de la temperatura. En general los equipos standard son adecuados para agua hasta una temperatura máxima de 35 40 oC, pero la dosis de radiación suministrada disminuye en forma muy importante con la temperatura. Cuando se desea realizar una desinfección en un circuito de agua caliente se deberá utilizar un equipo diseñado para proporcionar una dosis útil de radiación a la temperatura de trabajo.

-La desinfección mediante radiación UV no posee ningún efecto residual; por consiguiente, normalmente debe realizarse lo más cerca posible del punto de consumo.

El agua descalcificada, declorada y desinfectada mediante radiación ultravioleta se puede utilizar como aporte para el lavado de barricas, lavado de botellas, lavado de filtros y aporte a humidificadores.

aguas residuales en bodegas

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Tratamientos de aguas para Bodegas

Aguas Industriales: Principales corrientes contaminantes en el sector bodegas y alcoholeras

aguas residuales en bodegas

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En las industrias de este tipo, es necesario distinguir entre bodegas o elaboración de vino y destilerías – alcoholeras o tratamiento de subproductos derivados de la elaboración de la uva. Distinción obligada por la variabilidad de los caudales de vertido en función de lo que se produce y por la modalidad de tratamiento que requieren los vertidos, cada uno tiene sus particularidades.

La generación de aguas residuales en bodegas es el aspecto ambiental más significativo de la actividad de estas empresas, tanto por los elevados volúmenes generados como por la carga contaminante asociada a las mismas, así como la estacionalidad de sus vertidos, función de la cosecha de la fruta (uva).

La mayor parte del agua que se utiliza en el sector acaba finalmente como corriente de agua residual. En algunos casos hay que tener en cuenta que parte del agua captada se utiliza para los sistemas de refrigeración de los depósitos de elaboración o fermentación de la uva, en el caso de bodegas y en el caso de las alcoholeras por el agua extraída del subproducto (vinazas, orujos, vino, etc.)

Aema especialista en Aguas industriales EDAR la Rioja propone que las principales corrientes parciales que más contribuyen en volumen y/o carga contaminante al efluente final proceden de:

  • Limpieza de equipos, instalaciones, CIP de limpieza de líneas, en el caso de embotelladoras, o la limpieza de barricas. Aporta una parte importante del volumen del efluente final. En cuanto a la carga contaminante contiene restos de vino, detergentes y desinfectantes.
  • Limpieza de camiones de transporte de materia prima. Las concentraciones pueden variar de una instalación a otra y en ciertos casos presentar valores bastante diferentes a los anteriores. Las causas de la variabilidad en la concentración de los parámetros de los efluentes  son múltiples, destacando:
  • El grado de optimización del consumo de agua, durante las limpiezas de instalaciones y maquinaria.
  • Los procedimientos de limpieza y productos químicos utilizados, CIP de limpieza.
  • La tecnología utilizada en las operaciones consumidoras de agua, como son los trasiegos de barricas y limpieza de depósitos.

El elevado consumo de agua se debe principalmente a la necesidad de mantener unos exigentes estándares higiénicos y sanitarios, además de, en algún caso, corrientes de limpieza de sistemas de regeneración o filtración.

Esta agua suelen tener la particularidad de alto contenido de carga contaminante en forma de DQO y DBO5, ser deficitaria en nutrientes y ser muy variable, debido a la estacionalidad de la producción, excepto en plantas que sólo hacen embotellado o alcoholeras que tienen suficiente materia prima para trabajar ininterrumpidamente todo el año.

En las alcoholeras hay que tener muy en cuenta los procesos de extracción que se llevan a cabo dentro de la fábrica, no es lo mismo utilizar ácido nítrico con carbonatos cálcicos, que sulfato cálcico, nos provocarán problemas por los nutrientes.

aguas residuales en bodegas

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